Distocia de hombros y negligencia en el parto

Distocia de hombros

La distocia de hombros es el nombre de un procedimiento que ocurre durante el parto y que, en al menos el 50% de los casos, está asociado a negligencia médica, considerando que se trata de una situación que puede evitarse.

En términos médicos, la distocia de hombros es la dificultad que presenta un bebé para salir mediante el parto vaginal. Se refiere, específicamente, a cuando después de haber sacado la cabeza, se requieren de otras maniobras obstétricas para sacar al bebé por completo.

Esta situación, si bien no es tan frecuente, sí está asociada a una alta morbilidad por tratarse de una interrupción momentánea del parto, con todas las consecuencias que ello supone.

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Maniobras médicas ante la dificultad

Ante una situación de distocia de hombros, se deben hacer maniobras específicas que faciliten la expulsión completa del bebé. Esas maniobras, además, deben hacerse de forma rápida y precisa para evitar otro tipo de complicaciones.

Además de lo anterior, es importante destacar que la distocia de hombros está asociada, en muchas ocasiones, a negligencia médica durante el parto. Las razones detrás de esa afirmación se derivan al hecho de que en el 50% de los casos de distocia de hombros no concurren otros factores de riesgo anteparto, lo que lleva a la conclusión de que el otro 50% sí existen diferentes factores que permiten prevenir esa situación.

En este sentido, este tipo de complicación ocurre, aproximadamente, en el 0,6% de los partos vaginales. De ese porcentaje hay una diferencia considerable en función del peso de los bebés.

En los casos en que los bebés tienen un peso de 2,5 a 4 kilogramos al momento del nacimiento representa un 0,3%, mientras que esa tasa se eleva considerablemente en los bebés cuyo peso es superior a los 4 kilogramos, específicamente pasa de 0,3% a 5%.

Los factores de riesgo

En los supuestos en los que habiendo factores de riesgo conocidos que puedan degenerar en una situación de distocia de hombros y no se programe una extracción planificada mediante una cesárea o que, como mínimo, no se informe de forma oportuna a la madre de las consecuencias de seguir con el plan de un parto vaginal, se estaría frente a una situación de negligencia médica durante el parto.

Por otro lado, en caso de no haber factores de riesgo y aún así se genere una distocia de hombros durante el parto, la pericia del obstetra y las rápidas maniobras son determinantes para evitar daños mayores al feto. De hecho, si las maniobras no son las adecuadas, se le puede generar un daño significativo al bebé, como es el caso de una lesión de plexo braquial.

En este caso, la acción también puede ser constitutiva de una negligencia médica durante el parto.

Responsabilidad y diligencia del personal facultativo

En este sentido, si la atención sanitaria no se ciñe a los correspondientes protocolos aplicables o no responde a una buena praxis, se estaría ante una negligencia médica.

Esto se debe a que los riesgos asociados a este proceso son de tal magnitud que resulta imprescindible que todo el equipo médico responsable actúa de forma profesional y diligente.

Los factores asociados a la distocia de hombros no están del todo claros. Sin embargo, sí se sabe con absoluta seguridad que el elevado peso del bebé y el hecho de que la madre sea diabética, son factores que aumentan considerablemente el riesgo de esta situación durante el alumbramiento.

Junto a ello, si bien se trata de una situación que afecta generalmente al 0,6% de los partos, cuando ocurre, la morbilidad materna y fetal ocurre, aproximadamente, en el 30% de los casos. De ahí la importancia de prevenir este tipo de situaciones, en los casos que se puedan prevenir y cuando no se pueda prevenir, el equipo médico debe actuar rápidamente para salvar la vida de la madre y del bebé sin causarle, además, ningún daño adicional.

En este sentido, el equipo sanitario debe controlar de forma adecuada el parto y poner en práctica el protocolo correspondiente cuando el neonato presenta dificultad para salir. La monitorización del alumbramiento, así como también en los momentos posteriores, es imprescindible para evitar cualquier tipo de complicación adicional, tanto en el caso de la madre como del bebé.

Sospechas y pruebas de negligencia

Aunque en la práctica los padres no están al tanto de cuáles son los protocolos que se deben seguir durante esta situación, también es cierto que, si sospechan que el equipo médico y sanitario en general no actuó de forma correcta, deben acudir a un abogado y perito médico para determinar si hubo o no hubo negligencia en ese caso específico.

A continuación, analizamos algunos de los factores asociados a la distocia de hombros o que pueden influir para el desarrollo de esta situación. Es importante destacar que estas situaciones se pueden detectar haciendo las correspondientes pruebas prenatales:

  • Macrosomía fetal, se trata de una prueba en la cual se puede determinar si el tamaño del bebé es considerablemente más grande al del promedio, lo que podría traer problemas durante el nacimiento.
  • Antecedentes familiares relacionados con la distocia de hombros.
  • Aumento de peso de la madre por encima de los 20 kilogramos, así como también diabetes y obesidad materna.
  • Gestación prolongada.
  • Estrechez pélvica.
  • Otras alteraciones durante el proceso de parto.

La distocia de hombros también se traduce en complicaciones para la madre, como es el caso de hematomas vaginales, desgarro perineal, rotura uterina, hemorragias postparto, estrés post traumático, depresión, entre otros.

En el caso del bebé, las consecuencias pueden ser irreversibles, como la fractura de húmero y/o clavícula, encefalopatía y otros derivados de la hipoxia fetal neonatal.

Este tipo de negligencia médica se puede reclamar y en los casos en los cuales se consiga demostrar, los padres pueden llegar a obtener una indemnización considerable que, en algunos casos, ha llegado hasta un millón de euros.

Por supuesto, para ello es indispensable que un abogado especialista junto a un perito médico experto determinen si hubo o no hubo negligencia durante el proceso de parto, así como también determinar si la distocia de hombros era previsible y si la actuación del equipo médico fue la adecuada, ajustada al protocolo, o incurrieron en una mala praxis.

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